
Cuando uno va a comprar una notebook suele fijarse, por ejemplo, qué procesador trae, cuál es el tamaño del disco rígido, cuántos puertos USB tiene, y demás componentes. Uno no elige una notebook sólo porque la carcasa es linda, sino que mira más en detalle. Pero para poder hacer eso, hay que tener un mínimo de conocimiento en informática.
Lo mismo sucede en el Arte. Algunos de nosotros no tenemos ni idea de Arte y cuando nos paramos delante de un cuadro o una escultura, miramos sin ver, juzgamos sólo la carcasa y nos perdemos lo mejor. Por ello, la Asociación Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes desarrolló un excelente sitio web -una audioguía virtual- que enseña a interpretar las artes visuales. Así que prendan los parlantes y pinten su mundo de colores...

Los otros días un amigo me mostró su tarjeta profesional la cual contenía simplemente su nombre y un código QR. Estos códigos no son ninguna novedad y actualmente están hasta en la sopa (igualmente adentro del post se explica qué son). Pero lo que me llamó la atención de su tarjeta es que el código QR, además de ser funcional, era una pequeña obra de arte...